En memoria de una gran mujer. Siempre será recordada por todos como una persona digna de admirar, buena esposa una madre ejemplar, una buena abuela y amiga con esa sonrisa inigualable y sus regaños inolvidables. Su vida fue un regalo de Dios y una bendición para todos los que tuvimos la dicha de conocerla. Aunque su tiempo con nosotros haya terminado, su historia seguirá viva en cada uno de nosotros.